Aldatz, hayedos y castañales

Patxi Echarte, November 14th, 2006

Laura U. fue la elegida para seleccionar la ruta del día, y no solo eligió una, sino que nos dio dos para elegir. Entre las dos seleccionamos una prácticamente al azar, ya que ambas tenían buena pinta y una distancia similar, rondando los 10Km. La ruta elegida finalmente, es un recorrido de algo menos de 10Km, que parte de las cercanías de Aldatz y recorre las inmediaciones, ascendiendo a la cima del monte Aiztondo, y visitando unas minas de cobre abandonadas y una cantera de marmol.

El día amaneció oscuro, frío y con pintas de llover, pero lejos de amedrentarnos, la verdad es que nos motivó más, al menos a mi, que cada vez me gusta más esto de ir al monte y sentir el viento, el frío y la lluvia, pero hasta un límite, claro. El verano tiene sus cosas, la playa, las terracitas, las olas y el bodyboard, pero no me atrae para ir al monte, sin embargo el resto del año, creo que es la opción perfecta, haga frío, llueva o nieve.

Bueno, que me voy por las ramas. Tuvimos algún problemilla para encontrar el punto de inicio de la ruta, pero todo se resuelve preguntando, así que se quedó en problemilla. Desde el inicio de la ruta, la práctica totalidad del recorrido es a través de un frondoso bosque de hayedos. Entre los hayedos nos encontramos también con la presencia de enormes castaños, que a algunos les costó diferenciar de pilongas, y eso que lo ponía en la ruta, e incluso en un punto concreto, un enorme acebo al que no pudimos resistirnos a sacar varias fotos, ahora que se acercan las navidades. Aunque la verdad, ahora que lo pienso, estamos en lo de siempre, miramos la ruta a última hora y nos perdemos un montón de cosas. Ahora por ejemplo, al repasar la ruta, me doy cuenta de cosas que podíamos haber visto o prestado más atención, y que por no mirar la ruta con detenimiento, e ir enfrascados muchas veces en nuestras conversaciones, no nos percatamos. Pero que se la va a hacer, está visto que somos un poco caos en esto de la organización de excursiones.

En cuanto a la ruta, no tiene ninguna dificultad, tiene algún tramo con algo más de pendiente, pero nada muy exigente. Lo único que nos incordió un poco fue la lluvia, principalmente en algún momento puntual que andábamos por algún raso. De hecho, justo comenzó a llover con más intensidad en el punto donde teníamos que decidir si subíamos a la cima del monte Aitzondo o si seguíamos el recorrido circular. Nos pareció que en la ruta ponía que no se veía gran cosa desde ella, así que decidimos continuar con el recorrido, aunque ahora al revisarla, veo que en la ascensión había en algún tramo unas buenas panorámicas de Andía, Aralar y las Malloas.

Por lo demás no tuvimos ningún problema. Pasamos por las minas de cobre abandonadas y la cantera de marmol, donde estuvimos curioseando un poco, y continuamos el camino, haciendo una parada para tomar un ligero tentenpié. La verdad es que al final, a casi todos, la ruta se nos hizo más corta de lo esperado, de hecho, yo me sorprendí cuando al doblar un recodo nos encontramos con los coches.

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Un comentario para “Aldatz, hayedos y castañales”

  1. zhenya dice:

    Me entran muchas ganas de hacerme todas estas rutas, están muy bien comentadas y con mucho gusto. Saludos mil

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