Aietxu - Aldaxur

Patxi Echarte, November 6th, 2006

La excursión de esta semana nos ha llevado al pueblo de Aietxu, y a la cima de un monte cercano, Aldaxur. La ruta la habíamos intentado hacer hace unos escasos días, en el día de todos los Santos, pero tuvimos la temeridad de dejarnos guiar por Javi hasta Aietxu. Total, que en vez de tomar el desvío en Lumbier hacia Aoitz, seguimos rectos hacia la foz de Arbaiun y el valle de Salazar. Tras varios kilómetros se me ocurrió mirar el GPS y fue entonces cuando saltó la alarma, ya que el camino que indicaba no le sonaba de nada. Al final, el camino que indicaba el GPS nos llevaba hacia el otro valle, pero discurría por una pista que no tenía pinta de ser muy recomendable para un coche, y menos aún recién comprado, como el de Javi.

Ese día pese a todo acabó bien, porque aprovechamos para visitar el castillo de Javier y comer unos fritos y un bocata en Sangüesa, así que al menos salimos de casa y dimos una vueltilla.

Este domingo, sin embargo, Javi ya llevaba la lección aprendida y fue capaz de llevarnos satisfactoriamente hasta Aietxu. Desde ahí comienzan varias rutas, una de las cuales es la que hicimos, llevándonos hasta la cima de un monte cercano coronado con una enorme cruz, y llamado Aldaxur. De primeras visto el monte y la distancia, nos pareció un poco excesivo, ya que estamos a comienzos de temporada y todavía nuestro fondo físico deja mucho que desar, más aún de lo habitual, incluso. Pese a todo, nos portamos como todos unos jabatos, y poliki, poliki, hicimos la ruta sin ningún contratiempo de importancia.

La ruta es bastante sencilla y no tiene prácticamente pérdida con la explicación de Rutas de Navarra, aunque en varias ocasiones nos vino bien el GPS, materia en la que estamos convirtiéndonos, poco a poco, en todo unos expertos. En cuanto a dificultad, el camino discurre todo el rato por pistas, por lo que no hay tramos especialmente complicados. La ascensión desde Aietxu hasta la cima es una ascensión contínua de 4Km, que en algunos tramos, especialmente hacia el final, tienen una buena pendiente, por lo que son un poco exigentes. Del mismo modo, la bajada también se hace algo durilla, ya que son varios kilómetros de descenso contínuo, con alguna pendiente mayor, y un tramo al final, en el que se suma una zona con bastante piedra suelta, especialmente peligrosa para rodillas y tobillos.

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