Vía Verde «Tren del Bidasoa» Igantziko Bentak - Salbatore Ermita
April 10th, 2006Laura U. ha sido la encargada una vez más de elegir la ruta de este fin de semana y ha elegido una de las que tenía controladas, que casualmente resulta que había sido actualizada justamente el mismo sábado, por lo que era de esperar que no tuviéramos problemas debidos a cambios en ella.
El nombre de la ruta es Vía Verde «Tren del Bidasoa» Igantziko Bentak - Salbatore Ermita y tiene una longitud cercada a los 10 Km. La verdad es que la ruta nos decepcionó un poco, principalmente debido a que un trozo va por la carretera nacional y a que otro trozo del camino de vuelta cruza una zona de bosque bastante deteriorada, lo cual hace que el camino pierda bastante del encanto que podría tener, porque desde luego hay que decir que hay algunos puntos con buenas vistas.
La primera parte discurre por el antiguo trazado del Tren del Bidasoa, el ferrocarril que unía Baztan con Irún. Esta parte del recorrido va en paralelo al río a lo largo de una pista de cemento completamente llana, en la que el único peligro puede ser algún ciclista “demasiado” veloz y “demasiado poco” cuidadoso que puede darnos algún sustillo, aunque normalmente nos avisaran cuando vienen por detrás, lo cual es de agradecer.
La pista termina en la carretera nacional que lleva a Lesaka, por donde tenemos que recorrer por el arcén unos 500m hasta llegar a la ermita Salbatore donde tomamos un ligero tentenpie. Tras otros 400m tomamos un desvío y comenzamos a ascender primero por pistas y finalmente monte a través hasta alcanzar un collado que tras cruzarlo, nos conduce a una zona boscosa. Hacia el final de esta zona nos encontramos con que el camino se ve invadido de abundantes pinos caidos y zarzas, que hacen que cruzarlo sea algo bastante tedioso y molesto. No sé cuánto tiempo llevará esa zona del monte así, pero desde luego es una candidata perfecta para arder en verano si no la cuidan un poco. Tras atravesar esta zona volvemos a un camino más sencillo que nos lleva de regreso hacia el punto de partida y que no tiene más complicación que percatarnos del desvío que sale del camino original, y que desciende monte a través hacia otra pista.
Como anécdota, pese a que esta ruta no nos causó ningún tipo de problema de orientación y que estaba perfectamente explicada, las chicas superaron el record de preguntas del tipo “¿es este el camino?”, “¿seguro que es por aquí?”, “¿vamos bien?”, y sin embargo, en la zona de monte mal cuidado, la más difícil, no se oyeron prácticamente quejas ni “esto no me parece ni medio normal”.
delicious
menéame
fresqui
