Vacaciones 2007 – Escocia y Mallorca

Mallorca

El siguiente día tocó madrugar para coger el avión hacia Mallorca. Hicimos el vuelo con Easyjet, directo desde Edimburgo a Palma de Mallorca, y todo fue bien, salvo de nuevo un poco de coñazo en los controles de seguridad, donde esta vez nos hicieron quitarnos hasta las chanclas y pasar el detector descalzos.

A la llegada a Palma cogimos un taxi para que nos llevase al hotel. El taxista en cuestión era un figura, pero un figura en plan mal. Aparte de conducir como un suicida, pegándose a los de adelante y dando las luces, no clavó 21€ por llevarnos hasta el hotel en el Arenal. El muy listo abrió el maletero y nos metió dentro las maletas y las mochilas, que perfectamente podíamos llevar encima. Luego claro, nos cobró todos los bultos y así, nos salieron los 21€.

El hotel en el que nos hospedamos esa semana resultó estar mejor de lo que esperábamos. Está en una zona con bastante marcha y gente joven, pero el hotel está muy cuidado y muy limpio, al igual que la habitación. El único pero quizás, que el buffet del desayuno y la cena no era muy variado.

La tarde del primer día y el segundo día los pasamos en la playa descansando y tomando el sol, que prácticamente no habíamos visto en toda la semana anterior.

El tercer día alquilamos un coche cerca del hotel y fuimos a pasar el día a la parte este de la isla, por la mañana a ver las cuevas del Drac y por la tarde la cala Les Barques. Lo de las cuevas del Drac es otra de esas cosas de las que dices “si lo sé no vengo”. Aparte del mogollón de gente que había y los 12€ de la entrada, resulta que prácticamente no puedes ver nada de las cuevas al ir en rebaño y, además, no dejan sacar fotos, ni vídeos, ni nada de nada, supongo que para conservar las estalactitas de los poderosos flashes o infrarrojos de las cámaras de vídeo, aunque eso no se lo creen ni ellos. Ah! y lo mejor es que lo “amenizan” con una especie de concierto al final en el que salen unas barcas dentro de un lago interior, pretendiendo hacer algo espectacular, pero que no consiguen ni de lejos.

Comimos en Porto Cristo y a continuación fuimos a pasar la tarde a la cala de Les Barques, que nos recomendó un municipal del pueblo. Tuvimos suerte en esta cala y, después de hacer un camino bastante largo por tierra y llegar al final de la pista, nos encontramos con un pseudo parking para 4 ó 5 coches, en el que por un par de euros pudimos dejar el coche toda la tarde.

El siguiente día fuimos a la playa del Arenal por la mañana y al mediodía a comer a Casa Manolo. Este restaurante me lo recomendó hace años un buen amigo Mallorquín (saludos Xisco!!!). Es un sitio especializado en pescados en el que se come muy bien y que en el que tienes las paredes forradas con fotos de personas famosas que han comido allí. Teníamos buen recuerdo del sitio, así que este año quisimos repetir. El caso es que no sé si porque habían estado los Príncipes de España comiendo allí (estaba la mesa apartada incluso), o por qué, pero nos dio la impresión de que se les había ido la olla con los precios. Vamos, que una buena clavada y seguros de que, la próxima vez que vayamos a la isla, no volvemos. Por la tarde fuimos a las playas de Estrenc y nos encontramos con otra grata sorpresa, en forma de parking no sé si legal, alegal o directamente ilegal. El caso es que era un parking junto a la playa con capacidad para varios cientos de coches, pero en el que se cobraba directamente todo el día si ibas por la mañana, y toda la tarde si ibas por la tarde. Y nada de precios baratos. Supongo que al ser una isla gobernada por pepe todo esto de los redondeos y los cobros por fracciones no les afecta.

Durante los dos días siguientes, el primero lo dedicamos a tomar el sol en el Arenal, en la playa que había junto al hotel y por la tarde dimos un paseo por Palma. El segundo, era el último día que teníamos alquilado el coche, así que aprovechamos por la mañana a ir a tomar el sol a otra cala, en esta ocasión a la cala del Moro, situada al sureste de la isla y, por la tarde a Palma, a dar un paseo por ella.

Los dos días restantes los pasamos mitad en la playa y mitad de paseo por Palma, ya todo de relax 100%, anticipando algunos su dura vuelta al trabajo, otros fuimos más previsores y nos cogimos una semanita más de descanso extra en Pamplona, porque ya se sabe que no es bueno para la salud volver al trabajo directamente de vacaciones, los cambios bruscos no sientan bien…

Y eso es todo, espero que sirva a los que estuvimos allí como recordatorio y a los que no, para que sepan lo que se perdieron y se apunten la próxima vez. Ahora ya solo queda maquetar el vídeo, pero eso es ya otra historia.

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Un Comentario para “Vacaciones 2007 – Escocia y Mallorca”

  1. Jeje…
    Yo hace mucho que no voy a casa Manolo (con crios no se puede ir a esos sitios) así que desconocía que hubiera subido tanto los precios. Sobre lo de Es Trenc y el parking también hace años que no voy pero hay que hacer notar que había 2 entradas posibles a la playa (que yo recuerde). Una donde había parking de pago pero se podía también aparcar a un lado de la carretera y otro en el que por narices ibas a parar al parking de pago (esa entrada era la más cercana a la Colònia de Sant Jordi). La historia de ese parking al que intuyo habeis ido es que esos terrenos le tocaron, por ser peores porque no se podía prácticamente hacer nada con ellos, al hermano menor (o no recuerdo). Ahora resulta que son los que más rentan. El tio en su terreno “particular” abrió un parking y hace su agosto de lo lindo.
    Saludos

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